El número de visitantes de 2020 quedará muy lejos del alcanzado el año anterior cuando, según el Ministerio de Cultura de Perú, alcanzó los más de 1,5 millones. Tales cifras pusieron sobre la mesa la necesidad de hacer de Machu Picchu un destino más sostenible, con la intención de reducir el 45% de las emisiones de CO2 en 2030 y de alcanzar la neutralidad en 2050. Se prevé que en un plazo de cinco meses, la empresa Green Initiative otorgue la certificación al santuario inca y que se convierta en un referente a nivel internacional y del resto de maravillas del mundo.
